Cláusula Arbitral

Por: Yorly Soza

La cláusula arbitral tiene su fundamento y validez en el principio de la autonomía de la voluntad. Las partes contratantes tienen la facultad de elegir y establecer el proceso arbitral como medio para resolver todas o algunas controversias que resulten en virtud de un contrato. Pueden también suscribir un acuerdo arbitral independiente que sea aplicable de manera amplia o restringida a ciertas controversias y para uno o varios contratos.  

Una cláusula arbitral es un mecanismo por el cual las partes deciden someter a arbitraje todas o ciertas controversias que hayan surgido o puedan surgir entre ellas respecto de una relación jurídica, dicha cláusula puede estar incluida en un contrato o en un acuerdo independiente, pero debe constar por escrito. El objetivo es que un tribunal arbitral imparcial, compuesto por uno o más árbitros, conozca de la controversia, escuche el argumento de cada parte, valore las pruebas y resuelva conforme a derecho o a la equidad y en un plazo razonablemente acordado por las partes.

Una cláusula arbitral clara, completa y adecuada, como cualquier otra obligación contractual, ineludiblemente obliga a las partes a buscar la solución de sus controversias por la vía del arbitraje. Esto requiere considerar que no todas las materias del derecho son arbitrables, sino solo aquellas donde las partes tienen libre disposición conforme a derecho, o donde la ley de forma particular permite el procedimiento arbitral, a menos que existan prohibiciones expresas o donde la ley exija un procedimiento específico.

Es importante que la cláusula o acuerdo arbitral cumplan con las condiciones fundamentales que permitan conforme la ley su efectiva aplicabilidad, sin omisiones que no puedan ser suplidas por la ley ni excesos que la limiten o la lleven a convertirse en una cláusula nula, ineficaz o de ejecución imposible.

Veamos algunas ventajas importantes por las que puede ser conveniente el proceso arbitral:

  1. Un proceso arbitral con frecuencia proporciona una resolución más rápida en comparación con los tribunales judiciales y generalmente implica menos formalidades y con procedimientos simplificados que lo hacen menos costoso económicamente.
  2. Por el principio de confidencialidad, las partes pueden mantener información sensible fuera de la vista pública.
  3. Las partes pueden seleccionar árbitros basados en la experiencia en la materia de la controversia y en la habilidad para desempeñar su función en el proceso, lo que puede conducir a decisiones más informadas.
  4. Los laudos arbitrales son definitivos y vinculantes para las partes, no son apelables, pero si pueden ser anulados por vicios procesales.

Son desventajas del arbitraje:

  1. Puede no ser adecuado para todas las disputas, el alcance de la cláusula arbitral debe estar en correlación con el alcance y magnitud del contrato o negocio jurídico.
  2. El tribunal arbitral carece de poder coercitivo por lo que ante el incumplimiento de la resolución, la ejecución forzosa de ser en la vía judicial.

En Nicaragua la materia arbitral es regulada por la Ley 540, Ley de Mediación y Arbitraje y por otras normas que complementan o regulan de forma especial.