Alimentos en el Código de la Familia

Alimentos en el Código de la Familia Blog de la Firma Corrales y Asociados

El Código de Familia (Ley 870) entró en vigencia en el año 2015 y éste regula todos los derechos y obligaciones relacionados con la familia, la paternidad, estableciendo parámetros a los Jueces de Familia, quitándole mucha de la discrecionalidad de la que gozaban.

Dentro de las regulaciones del nuevo Código está todo lo relacionado con los Alimentos, su definición, quiénes tiene derecho a solicitarlos y quiénes obligación de otorgarlos.

En nuestra legislación, los alimentos son los bienes necesarios que se proporcionan para la vida de una persona, para su desarrollo integral, e incluye alimentación como tal, vestuario, educación, desarrollo cultural, y atención médica (que no sea cubierta por seguro social o salud pública), medicamentos, rehabilitación, y educación especial cuando existe alguna discapacidad independientemente de la edad de la persona.

El orden de dar alimentos es primero a los hijos que no han alcanzado la mayoría de edad, esto incluye a los concebidos y no nacidos, a los hijos mayores de edad hasta que cumplan 21 años siempre y cuando estén realizando estudios provechosos, no hayan contraído matrimonio, no se hayan declarado en unión de hecho estable y no estén laborando. Pero también tienen derecho a alimentos el cónyuge o conviviente, hermanos y hermanas, ascendientes y descendientes hasta el segundo grado de consanguinidad cuando se encuentren en estado de necesidad o desamparo.

El derecho de alimentos es personalísimo, imprescriptible, irrenunciable, intransigible e intransferible. Los alimentos son inembargables, no son compensables con otra deuda, tiene privilegio y prioridad sobre otra obligación del alimentante y no pueden ser perseguidos por ningún acreedor. Afectará todo tipo de ingreso neto (después de retenciones de ley), ordinario o extraordinario, inclusive el décimo tercer mes, siendo éste el único concepto que tiene tal privilegio.

Se puede demandar por alimentos al cónyuge, ex cónyuge, descendentes, ascendentes, hermanos, al padre del hijo aún no nacido. La pensión alimenticia se ampara en la necesidad que puede tener una persona de recibir lo que sea necesario para subsistir, dada su incapacidad de proveérselo a si mismo. La obligación de dar alimentos no necesariamente termina cuando los hijos alcanzan la mayoría de edad.

La cónyuge o conviviente puede demandar alimentos para sí y sus hijos aunque no estén separados, incluso, no es necesario divorciarse para demandar por alimentos, pueden únicamente interponer una demanda de alimentos, sin pronunciamiento respecto al divorcio.

Existe una acción que es muy poco conocida y poco utilizada como es la Supervisión del uso de pensión alimenticia o compensatoria, y establece que de oficio el juez o bien a petición del interesado, puede comprobarse el uso de la pensión alimenticia o compensatoria asignada y en caso de algún desvío o anomalía el juez debe tomar providencias necesarias para corregir esto, reduciendo la suma de Alimentos y a veces hasta ordenando el reembolso de algunas de las cantidades entregadas.

Debemos recordar que una demanda de pensión de alimentos es un proceso judicial y se lleva su tiempo, en términos reales puede durar desde 30 hasta 90 días aproximadamente, contando desde la presentación del primer escrito hasta la lectura de la sentencia, existen casos excepcionales donde este tipo de demanda puede durar mas tiempo, dependiendo de la complejidad del asunto y otros factores internos atribuibles al poder judicial.